Amuleto de Roberto Bolaño es una de sus obras que
demuestra uno de los sucesos más desgarradores y tristes de nuestro país;
Amuleto es narrado por Auxilio Lacouture una uruguaya de Montevideo que relata
desde su llegada de México en el año de 1965 y cómo es que sobrevive a la
entrada de los militares cuando violaron la autonomía de la Universidad en
aquel año de 1968.
Auxilio es una mujer ya de mediana edad, de cabello rubio
pasando al blanco de las canas y de ojos
azules, alta y de complexión delgada, que usaba blusas y faldas plisadas, y es
a lo largo de su vida que comienza a perder sus dientes delanteros hasta ya no
tenerlos.
Cuenta lo que vivió a partir de su llegada a México, que
llegó según ella en el año 1965; trabajaba en las casas de los poetas, porque
ella admiraba a los poetas y sus escritos, a tal grado que trabajaba en sus
casas haciendo la limpieza, como con Pedro Garfias y León Felipe.
Era tanto el amor y la admiración que le profesaba a los
poetas y sus poemas que se llamaba así misma la “madre de los poetas”, narra
que además de trabajar en la casa de los poetas también trabajaba en la
Facultad de Filosofía y Letras haciendo algunas encargos y trabajos; llegaba a
vivir en las casa de sus amigos porque no tenía un lugar de residencia fija.
Y es como llega el mes de septiembre de 1968; Auxilio
considera su relato algo de terror, un crimen atroz, porque ella presencia y no
presencia la tragedia que pasaron los estudiantes, justamente cuando entran los
militares, Auxilio se encontraba en el baño de mujeres de la Facultad de
Filosofía y Letras leyendo a Pedro Garfias, después de unos minutos es como se
percata de lo que ocurre afuera de estos y se asoma, para ver cómo se llevan a
los estudiantes de allí.
Lo que hace Auxilio es volver a esconderse en los baños,
esto repercutiendo en su vida, porque nos cuenta como su memoria se interpone
entre su pasado y su presente e incluso su futuro; narra que a partir de ese
momento ella se dio cuenta de la falta de sus dientes y que a partir de allí que
cada vez que ríe se cubre la boca con la mano, para así ocultar la falta de sus
dientes. Es a partir de este momento cuando el paso del tiempo Auxilio se ve
relacionado con lo que pasa en el exterior, fuera de su persona, ella se
concentra en lo que vive, vivió, lo que recuerda, incluso cuando el tiempo no
se detiene.
Narra qué fue de ella después de lo que vivió en el 68,
tuvo que continuar con su vida, pero no puedo, al menos no del todo; Auxilio
conoce a una familia chilena que se muda a México poco después de lo del 68,
donde conoce a Arturo Belano, un estudiante poeta, con el que sale junto con
otros jóvenes estudiantes poetas.
Auxilio conoce a Elena en una cafetería de la Facultad
con la que se lleva bien y la invita a
tomar café, más tarde esta le presenta a un italiano del cual se enamora,
Paolo, pero este después de un tiempo se marcha y Auxilio le pierde la pista a
Elena por un buen tiempo, ya que se entristece.
Más tarde Arturo Belano se marcha a su país de origen,
Chile cuando este sufre un golpe de estado, Auxilio rememora una vez más lo
sucedido cuando se escondió en los baños de la Facultad; como Arturo había
tomado el viaje por tierra paso por Nicaragua, Costa Rica, Panamá, en ese
entonces en el Chile de Pinochet, Arturo resulta preso y es encarcelado.
Por lo tanto cuando Arturito Belano regresa, este ha
cambiado y ya no es el mismo, busca a nuevos amigos, se olvida de los que tuvo
y se hace amigo de jóvenes de dieciséis; el único que se quedó con él fue
Ernesto San Epifanio y llega un momento en el que este le pide a Arturo que lo
ayude a librarse del Rey de los putos. Arturo después de resistirse un poco decide acompañarlo a la colonia Guerreo
y hace que el Rey ya no lo moleste más y deje de considerarlo su esclavo, donde
nuevamente Auxilio no puede evitar volver a esa parte de su pasado que la
atormenta.
En otro momento ella va a la casa de Lilian Serpas a
avisarle a su hijo Coffeen que su madre no va a llegar hasta el otro día y se
queda un rato con él, este le cuenta la historia de Erígone y al término de
esta sentía que volvía a estas en las baldosas frías de la facultad.
Incluso entre los desvaríos de su mente imagina que habla
con la pintora Remedios Varo, se imagina que la visitaba a su casa; después su
memoria la remonta a un lugar frío e inhóspito lejos del D.F, y solo una voz la
acompaña en su soledad donde imagina a los estudiantes cantar una canción, una
canción de guerra y victoria.
Esto haciendo alusión
una vez más a lo ocurrido en el 68, porque nunca pudo olvidarlo, se
sentía de alguna manera culpable porque no pudo intervenir, sobre todo porque
se sentía la madre de los poetas; es este canto que señala ser el amuleto de
los estudiantes, una forma de protección que poseían.
Roberto Bolaño es un escritor Chileno, autor de varias
obras como Consejos de un discípulo de
Morrison a un fanático de Joyce, entre ellas Amuleto, llegó a México en
1968 así como Arturo Belano en su historia, menciona en su historia cuando
Arturo fue encarcelado en Chile, al igual que él.
Esta historia no es como cualquier otra, más que nada su
objetivo es remarcar ya no solo el impacto social que tuvo, sino uno mucho más
personal, el como lo vivieron las personas que no fueron afectadas directamente
pero si de tal manera que los marcó y no pudieron olvidarlo, en este caso fue a Auxilio, una
simple mujer amante de los poemas y sus escritores, era tanta su admiración que
se sentía parte de esos jóvenes poetas que quería y conocía.
Amuleto es para mí, una historia única, conmovedora y
nostálgica, se entremezclan los sucesos de la historia con los pensamientos de
la protagonista, Auxilio nos narra esa anécdota, de tal manera que pareciera
que nos esté hablando y se ve un claro cambio de cómo, con entusiasmo cuenta lo
que vivió cuando llegó a México, antes de lo del 68. A partir de allí, su
narración se vuelve poco a poco cada vez más melancólica, haciéndola
interesante fascinante a su manera.
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